jueves, 14 de julio de 2011

Entrevista: La otra mirada con Adriana Carlucci, vicedirectora de la escuela media nº 75, de Mariló

Artículo 28 de los derechos del niño:El niño tiene el derecho a la educación. La escuela debe ser obligatoria y gratuita para todos.”


Los periodistas de La otra mirada pasaron por la Escuela Nº75 para entrevistar a su vicedirectora. Luego de que le contaron algo de nuestro proyecto, Adriana comenzó por contar algo de ella: “soy Adriana, Carlucci es mi apellido. Soy vice de la escuela. Trabajé siempre en escuelas de acá, de la zona, del cruce Castelar.”
La otra mirada: La primera pregunta es: como nos da consejos a nosotros, o nos reta a nosotros, ¿es así también con sus hijos?
Adriana: Mhh… no, me parece que soy más buena con los chicos de la escuela. Con mis hijos soy más exigente, a veces me lo reclaman un poco. Soy un poco hincha. En la escuela soy más tranqui y como que entiendo más. Me pongo más en el lugar de algunas cuestiones grosas que están pasando los pibes en la casa, y, con mis hijos, a veces digo: “bueno, a ustedes que… que no tienen esas cuestiones, entonces, les exijo más”.
LOM: ¿Suele encariñarse mucho con sus alumnos?
A: Sí… sí, bastante. Yo soy profe de un profesorado de Haedo, de Didáctica, para futuras maestras, y me preguntaban esto, también. Yo les decía que cuando yo quería ser maestra, siempre pensaba en los chicos, pero siempre en una situación de aprendizaje. A mí me gustan los chicos, pero no soy de esas personas que están siempre rodeadas de chicos, va a todos los cumpleaños y juega con los chicos… No, soy tranqui con los pibes, pero me gustan, siempre adentro de un aula, y enseñando algo, y aprendiendo. Enseñando y aprendiendo algo. Me gustan los chicos, pero en una situación de aprendizaje. Por eso, me encariño con los chicos, sí, esa era tu pregunta, me voy para cualquier lado. Me encariño con los chicos, seguro, y muchos chicos, la mayoría, dejan huellas en alguien que fue maestro. Hoy estaba hablando con un nene que su papá fue mi alumno en la escuela 11, y uno tiene anécdotas, y se acuerda, pero es tan rápido cómo van… y van viniendo otros chicos…
LOM: A veces, los alumnos pensamos que los profesores no se ponen en nuestro lugar, ¿qué piensa de eso?
A: Y, yo pienso que sí. Que a veces los profesores no se ponen en el lugar de ustedes. Igual, no sé si está bien que un profesor se ponga siempre en el lugar de ustedes. Me parece que el profesor, es profesor, y ustedes, los chicos, son los alumnos. A lo mejor la pregunta quiere decir que no los comprenden. Eso es otra cosa. Yo creo que los tienen que comprender, pero me parece que es función de los adultos ser adultos, marcarles límites, pedirles que estudien. Los adultos somos profes, maestros, directivos, y otros son alumnos. Eso no quiere decir que no tengamos derechos todos y obligaciones todos, pero desde distintos lugares.
LOM: La cuarta pregunta es: ¿es cierto que hay alumnos a quienes los profesores no quieren?
A: Qué difícil, eso. Yo no sé, mirá, yo te contesto por mí. A mí no me ha pasado de no querer a algún chico. Me ha pasado, sí, de que me cuesta más engancharme, o me cuesta más entenderle algunas actitudes que tiene ese chico. Sobre todo cuando son chicos que a lo mejor discriminan a otros compañeros, o que los cargan. Ahí me cuesta más entenderlos. A esos sí, me cuesta más. Pero no sé si es quererlos. Igualmente, uno, tiene que hacer un ejercicio, como grande que es, de pensar por qué el chico está haciendo eso. Siempre aparece que hay un adulto que le enseñó eso, entonces, no es la culpa, y bueno, entonces, no. Qué sé yo, como que estamos entrenados, los grandes, o tendríamos que estarlo, cuando estamos al frente de una escuela, de pensar siempre los porqué. Siempre llamamos, así sea la presidenta de la República, el Intendente, quien sea, a decir algo de un chico, siempre escuchamos la voz del chico. Siempre nos parece importante que diga por qué hizo eso de lo que se lo acusa. Me parece que eso es una marca que dejamos con Mónica acá en la escuela, y que tiene que ser así. Hay que escuchar a todos, antes… A veces nos dicen que digamos qué hacer. Bueno, antes de decir qué hacer, o de poner una sanción, o de respetar, o de entender, o de lo que sea, escuchamos a todos: a todos los chicos, a todos los grandes…
LOM: Igual, la pregunta que sigue está relacionada con eso: ¿cómo usted trata a un alumno un poco rebelde?
A: Mirá… hay muchas estrategias. En la escuela, ahora, por suerte tenemos un equipo orientador, lo que antes se llamaba gabinete, que hay una orientadora social, a una orientadora educacional. Tenemos a las chicas, a las psicólogas de Casa San Pablo, a la gente que está trabajando en Franciscanos y nos dan una mano grandísima, bueno… Con todo eso, son pedidos de ayuda que tenemos para que nos ayuden a nosotros a ayudar a los chicos. La idea de cómo ayudarlos, depende del caso. Hay chicos que con una charla, a veces escuchándolos un rato, necesitan que lo escuchen… Me parece que siempre, siempre, atrás de todo grito, de toda bronca de los pibes, de todo portazo, de toda cosa loca, maleducada que nos parezca, siempre atrás hay un pedido de ayuda, y quieren que los miremos. Me parece que siempre, los chicos y los grandes, cuando hacen las cosas de esta manera, están teniendo otros dilemas, o pidiendo que los miremos, que los tengamos en cuenta, porque a veces, algunos papás, por algunas cosas, no pueden tenerlos en cuenta. Entonces, bueno, ¿cómo se los ayuda? Los escuchamos, y a veces no resulta, bueno, pedimos ayuda a estas instituciones que te dije. Y lo que me parece más importante, es no “sacar una foto” de ese chico, cuando está tan mal, y quedarnos con esa foto para siempre, ¿no? Como que uno saca una foto, y te quedás con eso, como una impresión… Con eso, a ese chico ya lo marcás, y me parece que no, que hay que ver la película completa: que a veces ese chico tiene otra actitud positiva, bueno, tratar de encontrar por dónde podemos caminar con esos chicos más difíciles para que sea mejor, porque en realidad los que la pasan mal son ellos. Nosotros también, porque ese día que tenemos una tarde jorobada, nos vamos mal, y últimamente son varias las tardes complicadas, pero siempre el que la pasa peor es el pibe, porque uno como grande tiene otros recursos, me parece a mí, para saber que esto es un trabajo, bueno, llego a mi casa, y, puedo pensar en ese pibe, pero tengo otra realidad. Pero el que se queda con toda esa cosa adentro es el chico, y bueno, de última, el que está sufriendo es él, y hay que agotar todos los recursos para que no sufra, ¿no? Y para que aprenda, porque la escuela, aparte de que no sufran, de darles de comer y de un montón de cosas, la cuestión es que aprendan…
LOM: ¿Usted cree que se puede separar la conducta del rendimiento escolar?
A: Ah… Es difícil, eso… Es difícil. A mí, lo que no me gusta, es que se le baje la nota por la conducta. Me parece que ya bastante tiene ese chico con venir todos los días a dirección, con hablar, y demás, y encima le vamos a bajar la nota. Pero, bueno, a veces, lo que me dicen las chicas es que los chicos no tienen la carpeta completa. A lo mejor, sabe un montón, pero no tiene la carpeta completa porque está dando vueltas o peleando, entonces ahí sí, la conducta incide en el rendimiento. Hay chicos que se portan tan, tan, tan, tan mal que no pueden trabajar en clase.
LOM: Para usted, ¿el profesor es más que el alumno? ¿O el alumno es más que el profesor?
A: No, mirá… justo ese tema lo charlábamos con las chicas del profesorado. Hace años, en la escuela tradicional, en la época de Sarmiento, el centro era el profesor. Después se pasó, en una escuela nueva, a pensar que el chico era el centro. Yo creo que sí, el chico tiene que ser el centro del aprendizaje, y tiene que ser el desvelo y el pensamiento nuestro que ese chico aprenda más, pero, en cuanto a derechos, yo creo que en la práctica es más el maestro. La palabra del maestro a veces vale más. Para mí está mal que así sea, trato de luchar con eso, pero los maestros nos movemos siempre en una cuestión como de corporación: alguien viene a decirle algo a un maestro y todos los maestros saltamos, ¿no? Para defenderlo. Y me parece que está mal, que como en todo, no todos los chicos son iguales, no todos los maestros son iguales, no todos los directores somos iguales, y todos, todos, chicos y grandes metemos la pata. Si un maestro tiene que pedir perdón por algo que se mandó, tiene que pedirlo; si un alumno se equivoca, tiene que pedir disculpas. Si una directora se equivoca, también.
LOM: La pregunta, si no me equivoco, salió de que muchas veces te dicen que si vos querés estudies, que si no querés, hagas lo que vos quieras, que a ellos les pagan igual.
A: ¿En secundaria pasa eso, a veces? ¿Cuando vos no estudiás, te dicen eso? ¿Si vos no querés, no estudies? Y, es una cosa bastante embromada, ¿no?, que te planteen eso… Me parece que uno tiene que romperse su cabeza para pensar con qué estrategia voy a tratar de que todos los chicos aprendan…
LOM: Claro, “profesor” no es solo un trabajo…
A: Yo creo… ¿Sabés qué? Me parece que se subestima, con esto que vos decís, lo que es un trabajo, porque si vos pensás, cualquier otro trabajador tiene sus horarios, sus reglas, su esto, su lo otro… Y el docente, porque es docente, a veces, en algunas cuestiones, intenta zafar de estas cosas, ¿no? Llega más tarde… y no, esto es un trabajo. Al contrario, hay que darlo vuelta, y pensar que es un trabajo, y como trabajo, al docente le pagan por enseñar. Hay que intervenir, ahí, si hay un director, tiene que intervenir, porque a ese docente le pagan porque ese pibe aprenda, por trabajar. A nosotros nos pagan para que ustedes aprendan, entonces el desafío es que la docencia se convierta en un trabajo. Es un trabajo, para mí, re lindo, pero es un trabajo, y todos venimos, también, porque nos gusta, y porque nos pagan, con esto vivimos.
LOM: La última… ¿Cuáles cree usted que son las trabas más importantes de la educación?
A: ¿De la educación, así, en general?  Mh… Las trabas más importantes… Con la que yo lucho más es con mi propia mediocridad, con las cosas que no me sale cómo hacer y no tengo la capacidad de hacer de forma distinta, desde lo personal. Y, en general, me parece que… bueno, si uno habla de las políticas de estado, yo considero que hay un avance. Me parece que, desde el currículum – el currículum son unos libracos, donde nos dicen cómo enseñar y qué enseñar en las escuelas, primaria y secundaria - se pide que se incluya a todos los chicos, y se trabaja con nuevas didácticas: nuevas formas de enseñar y aprender, para que todos aprendan. Desde ahí parece que está bien, pero a veces los enunciados, y esas bajadas, no alcanzan, los maestros, me parece que necesitamos más capacitación, que sea obligatoria. Que nos obliguen a ir a capacitarnos, en horas de trabajo, y me parece que, bueno, que todavía está muy mezclado, en contra de cómo los pibes aprenden, cuesta que los chicos aprendan, porque está muy mezclada toda esta cuestión del afuera de la escuela, como difícil. Toda la crisis del 2001, todo lo que pasó en los ´90, todas políticas que hicieron que la escuela fuera un comedor, y no una escuela, eso nos pateó en contra, porque la escuela tiene que estar para enseñar, y volver a recuperar eso, falta tiempo. Me parece que falta bastante, todavía. A los chicos les pasan muchas cosas fuera de la escuela.


4 comentarios:

  1. Muy buena la nota chicos! Re larga. Adriana como siempre, una genia.

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  2. hola chicos, qe bueno que esten haciendo este blog, de manera tan prolija y con tan buenos contenidos, los aliento a que sigan, porque se nota que atrás de este trabajo hay grandes vocaciones por recorrer, un saludo, de una lectora que los admira

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  3. Me pone muy contento que existan. Cuando termine la carrera me gustaría poder colaborar con algo. Y entiendo lo difícil que es todo porque yo fui de los rebeldes y puedo asegurar que no era fácil para mí intentar enteder todo pero de a poco me fuí dando cuenta que alumno significa Iluminado y eso es importante darnos cuenta que necesitamos estar iluminados constantemente y no apagarnos! Nos vemos por ahí.

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  4. Me encantó chicos! Cada vez más experiencia...
    Los extraño...espero que nos veamos en el día del niño en la Fundación!!!
    Beso enorme

    Lu

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